Debido a sus fuertes pendientes, cañones, valles y montañas escarpadas las Yungas Peruanas son una región en extremo frágil. Son categorizadas como tierras de protección más que de uso. Sus suelos son pobres y no sirven para agricultura o ganadería en gran escala y las alteraciones en sus hábitats traen rápidas consecuencias en las poblaciones de animales y de plantas.
A través del último siglo ha recibido una creciente influencia humana, al principio como área de paso (caminos y carreteras) hacia tierras más bajas y luego como territorio ocupado por la actividad agropecuaria. Así, algunas áreas han sido severamente afectadas por deforestación, erosión de suelos y deterioro de recursos genéticos. |